Hoy en día la discusión ya no pasa por si vale la pena o no hacer un screening cognitivo antes de una cirugía, sino que la pregunta es qué herramienta usamos en el día a día. Hay varios test validados, pero la evidencia se la llevan tres: el Mini-Cog, el MoCA y el Mini-Mental (MMSE).
Durante años, la consulta prequirúrgica fue sinónimo de mirar el corazón, los pulmones y la coagulación. Pero hoy, algo está cambiando: la salud del cerebro empieza a ocupar un lugar en esa mesa de trabajo.