Pasamos mucho tiempo discutiendo técnicas anestésicas para prevenir delirium. La guía ASA 2025 sugiere que la decisión más importante ocurre antes de elegir la anestesia.
Las recomendaciones actuales para gliflozinas buscan prevenir cetoacidosis euglicémica. Pero cuando el paciente las recibe por insuficiencia cardiaca o enfermedad renal, la relación riesgo-beneficio puede ser más compleja de lo que sugieren las recomendaciones uniformes.
La evidencia reciente sugiere que las complicaciones graves por norepinefrina periférica son mucho menos frecuentes de lo que históricamente creíamos. Quizás la verdadera pregunta ya no es “periférica versus central”, sino cuánto riesgo fisiológico aceptamos mientras esperamos el acceso definitivo.
La intubación en el paciente crítico tiene alto riesgo de colapso hemodinámico. Revisamos la fisiopatología y manejo práctico.
¿Es realmente segura una PAM de 65 mmHg durante la anestesia? La evidencia sugiere que el riesgo no depende solo del valor, sino del tiempo en hipotensión y del paciente.
Algunos pacientes usuarios de agonistas GLP-1 no cumplirán las instrucciones de tiempo de suspensión y/o ingesta de líquidos claros. ¿Qué hacer?